Se realiza un trabajo en el agua para mejorar la forma física.

El agua permite realizar ejercicios con un menor impacto para las articulaciones. Elimina o reduce el componente excéntrico en los movimientos, por lo que practicamente no produce agujetas. Reduce el peso corporal hasta en un 80% al tener el cuerpo sumergido en el agua, por lo que los movimientos son más livianos y fáciles de realizar. Permite que cada individuo adapte el ejercicio a su nivel de condición física.

Se trabaja la capacidad cardiovascular, la fuerza y la resistencia muscular, agilidad y coordinación.  Todo ello acompañado con música de diferentes estilos musicales, que hace más divertida la práctica de ejercicio físico.